Pilar Tapia Un frío día de febrero, se nos fue Pilar Tapia. Era algo que esperábamos, pero que aún hoy no somos capaces de asimilar o aceptar.

Se fue en silencio, con la misma discreción que había vivido, dejándonos una tristeza infinita. Pero nos queda su recuerdo, los muchos e intensos momentos vividos a su lado. Nos queda también recoger cosecha de lo que sembró entre nosotros.

Pilar dedicó su vida a nuestro colegio. Vivió más de treinta años entre sus paredes y lo impregnó de su sabiduría y su buen hacer.

Inició su andadura en la etapa infantil donde fue pionera en métodos innovadores. ¡Cuántos niños y niñas, hoy adultos, la recuerdan con cariño! Pasados los años, desarrolló su actividad en la etapa primaria. ¡Cómo olvidar los teatros que puso en marcha, los concursos, las excursiones ...!

Su vida en la escuela fue intensa. Participó en todos los proyectos, en todas las propuestas innovadoras. Dejó su huella en el equipo directivo, en todas las etapas educativas del centro, en cientos de alumnos que la tuvieron como modelo de honestidad y de trabajo bien hecho.


Merece destacarse su responsabilidad en el trabajo hasta el último instante de su vida laboral.

Nosotros, sus compañeros, nunca olvidaremos los buenos momentos vividos, su eterna sonrisa, su entrega, su disposición para ayudar a los demás y, por encima de todo, su amistad.

Hoy, desde esta página, donde se refleja una parte importante de la vida de nuestro colegio, queremos rendirte homenaje y gritar bien fuerte que TE QUEREMOS y que nunca vamos a olvidar todo lo bueno que de ti hemos aprendido.

Descansa en paz, amiga.